Brujas-la-Morte, de Georges Rodenbach

A lo largo de algunas semanas he estado intentando de escribir una reseña sobre este libro que me fue ofrecida por’vy. Gracias vy! Por otro lado, me encantó esta novela, pero no sé por qué no pude escribir sobre ella… Me he esforzado un poco para este articulo y espero haber logrado escribir una reseña atrayente.

Un hombre solitario camina por las calles de Brujas y se lamenta. Hugues llora, sin cesar, la desaparición de su mujer. Este hombre atormentado camina por su localidad como una criatura lobotomizada, un perro asustado, que por el momento no encuentra el sendero de vuelta. Esta localidad de Brujas, de la que sabe Hugues, se regresa de a poco desconocida para él… Consecuentemente, el desafortunado viudo se pierde allí como en un laberinto opresivo. ¿Hugh quiere salir de este confinamiento psicológico en el que está inmerso? Nada lo sugiere, al opuesto Hugues jamás deja de languidecer, su amado por el momento no está… Entonces, ¿por qué vivir? A lo largo de cinco años, este hombre jamás dejará de torturarse y de caminar por esta localidad fantasma donde Brujas se convirtió para él. A lo largo de cinco años, Hugues lloró por su mujer, aislándose de todo el mundo y no estando cerca de nadie más que de su criada. A lo largo de cinco años, Hugues se ahoga en la muchedumbre de una Brujas inidentificable y buscado por el recuerdo lejano de su difunta mujer. Entonces, Hugues acabará cruzando la mirada de quien tanto se se ve a su querida hoy desaparecida ya hace un largo tiempo. Es ella, su mujer, se se ve tanto a él que no puede creerlo. Asombrado por la imagen que termina de mostrarse frente él, Hugues termina perdiendo de vista el doble de la mujer muerta. En los días siguientes, este hombre, consumido por el mal, volvió a vagar, con un propósito, por las calles de Brujas. Debe hallarla, la mujer que se se ve tanto a la muerta. ¿La chica muerta está muerta? De hecho, lo es, porque los vivos se parecen a los muertos, pero ámbas mujeres tienen algunas diferencias y Hugh próximamente se otorga cuenta.

“¡Melancolía de las calles grises de Brujas donde todos los días parecen el día de Todos los Santos!” Este gris como hecho con los tocados blancos de las monjas y las sotanas negras de los curas, de un pasaje incesante aquí y contagioso. Secreto de este gris, de una eterna media luna!
Porque en todas partes las fachadas, durante las calles, son infinitamente sombreadas: algunas de cal o de ladrillos descoloridos unidos con blanco pero, con ellas, otras son negras, carboncillos severos, grabados quemados cuyas tintas los remedian, compensan los tonos algo claros de los vecinos y, en su grupo, el gris todavía emite, flota, se prolonga durante las paredes alineadas como muelles.
El canto de las campanas también sería más bien negro; el oro, acolchado, fundido en el espacio, llega en un rumor de todas formas gris que cuelga, rebota, ondea sobre el agua de los canales. »

Como habréis comprendido, uno de los personajes principales del libro es la localidad de Brujas. Una localidad gris y melancólica, una localidad que llora incesante lluvia, una localidad neblinosa donde las campanas de las iglesias que suenan acentúan la melancolía, pero también la tristeza y la desesperación del lugar. La Venecia del Norte no es atractiva, como la detalla el escritor belga Georges Rodenbach. No, Brujas está tan muerta como la mujer, tan indefensa como el hombre. Es triste y anticuada, como una vieja abuela arrepentida por el peso de la religión que sigue marcando el ritmo de la vida diaria (aburrida como la muerte) de una mujer en el instante de su muerte. La angustia es omnipresente en cada esquina de la calle y el arroyo fluye como lágrimas que jamás acaban. Lo mismo sucede con la religión, que puede verse en todas partes a través de campanas, iglesias, prácticas, prácticas, etc. Para deducir, debo decir unas expresiones sobre la pluma del creador belga, es increíblemente poética, opresiva, melancólica, consigue ponernos en el sitio de Hugues, de este hombre que sufre y se lamenta. Brujas por el momento no me es desconocida, la conozco por las especificaciones de Georges Rodenbach y por las varias ilustraciones que tiene dentro el texto. Brujas muerta, aunque malhumorada, es un enorme libro.

¿Quién conocía este libro y a este creador belga?

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