Cuando las catedrales eran blancas, de Le Corbusier

Hoy, quería mostraros una de mis primeras críticas, redactada cuando aún no tenía un blog. Quisiera que les agrade, me doy cuenta de que los posts que publico en la actualidad son un poco más cortos. Quisiera que llegues hasta el desenlace.

Le Corbusier (Charles-Édouard Jeanneret-Gris) es un arquitecto suizo nacido el 6 de octubre de 1887 y naturalizado francés en 1930. Este último, que escribió una treintena de ensayos, fue también urbanista, escultor y pintor. Hoy en día, Le Corbusier es popular fundamentalmente por su trabajo sobre la vivienda colectiva, que él teorizó bajo el nombre de “unidad de vivienda”. Así, en Marsella, la “Cité Radieuse” es sin lugar a dudas la más famosa de las casas construídas por Le Corbusier. Clasificada como monumento histórico por decreto del 12 de octubre de 1995, la “Ciudad Radiante” fue inaugurada en 1952. En lo personal, no soy un enorme seguidor de los inmuebles altos, no de Le Corbusier. Hoy en día, algunos tienen la posibilidad de reprocharle que sea en parte responsable de las localidades de HLM así como las conocemos. No obstante, en el vertedero de Le Corbusier, las buenas ideas para sus casas desaparecieron por causas de coste. Entonces, hay enormes diferencias entre una HLM clásica y la “Ciudad Radiante”. Entre otras cosas, se eliminaron los enormes corredores colectivos, pero también la optimización del espacio de cada apartamento, etc. Además, que yo sepa, sólo hay cinco entidades de vivienda en Europa construidas dentro del riguroso marco de la visión de Le Corbusier. De todos métodos, aunque es un poco fácil (ver simplista) culpar a estos últimos por las derivas de algunos HLM, no soy un enorme seguidor de estas creaciones que acercamiento bastante masivas, frías, estandarizadas, industriales, impersonales….

Tampoco debemos achicar a Le Corbusier a su trabajo sobre la unidad de vivienda, pero si he insistido en este punto, es porque trata este tema (sin decirlo realmente) en su libro: “Quand les cathédrales étaient blanchies” (Quand les cathédrales étaient blanchies).

El libro se constituye de dos enormes partes intercaladas con pequeños capítulos. La sección primera, que es subjetivamente corta, es una acusación mordaz contra el inmovilismo arquitectónico en Francia en la época de la década de 1930. Le Corbusier empieza su libro de la siguiente manera:

“Quisiera conducir al examen de conciencia y al arrepentimiento de esos que, con toda la ferocidad de su odio, de su miedo, de su pobreza de espíritu, de su falta de vitalidad, trabajan con una determinación dañina para eliminar o combatir contra lo que es más bello en este país -Francia- y en esta época: la invención, la valentía y el genio constructor especialmente apegado a las cosas del edificio -en estas cosas donde la razón y la poesía coexisten, donde la sabiduría y la compañía se mezclan.

El texto, muy virulento, denuncia la carencia de una visión actualizada del futuro de la construcción y, más que nada, de los arreglos empresariales que, según él, aceptan ver la luz de los proyectos menos atrayentes. La segunda parte es un períodico de viaje de su estancia en USA (como rastreo a la invitación que recibió del Museo de Arte Moderno de Nueva York), para ofrecer una sucesión de charlas en numerosas localidades indispensables estadounidense. Le Corbusier está cautivado por Nueva York y sus gigantes torres. Compara regularmente la localidad, que revela día a día, con una lejana y enérgica era europea: “Cuando las catedrales eran blancas”. Esta clase de litoto nostálgico sobre un pasado glorioso volverá a mostrarse en el texto. Le Corbusier, durante su viaje, detalla con entusiasmo lo que revela al argumentar su visión sobre lo que más tarde será la unidad de vivienda. Desde luego, a Le Corbusier le gustó lo que descubrió, hasta tal punto que el libro podría haberse llamado “When the grass is greener elsewhere”, pero no olvidó ser crítico. De hecho, Nueva York, según Le Corbusier, no va lo bastante lejos en su criterio urbano. De hecho, sería primordial (según este último) eliminar por medio de la reconstrucción de torres más altas y con bastante más espacio verde entre cada unidad de vivienda. A través de su relato, comprendemos bastante superior la visión de Le Corbusier sobre cómo debería ser la planificación urbana más adelante. Mientras pasen las páginas, el creador analizará también desde un criterio técnico qué es un edificios, un parque, un puente, etc.

El libro es un testimonio espectacular de una época donde el creador hablaba de los USA en singular. El pensamiento de Le Corbusier está precisamente explicado, con ejemplos precisos y todo en un texto claramente escrito. Precisamente, algunos capítulos son increíblemente cortos, pero el estilo todavía es gratificante.

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